Una historia sin que decir
Todo comenzó un día un jueves, exactamente a las 4:40 de la tarde, yo sentado sobre la mecedora de mi abuela, meciéndome, de una lado a otro, viendo como las pelusas se paseaban por todo el piso del gran salón, yo en ese entonces tenia escalofríos en todo el cuerpo, creo que tenia un poco de fiebre, lo que mas recuerdo de aquella tarde de otoño fue…….
Ese día estaba muy pensativo, pensando en como salir de esa casa, no me habían dejado salir desde hacia ya unos 2 años, no podía salir ni a comprar pan, esa casa era como un laberinto, durante esos dos años había intentado salir, y nunca había tenido éxito en ese intento, lo raro es que me di cuenta que siempre llegaba al mismo sitio siempre, siempre llegaba después de buscar salidas a un pasillo, un pasillo lleno de una especie de sustancia rojo en el suelo, al fondo de este pasadizo había un puerta, con una pequeña ventana en ella, la puerta tenia un letrero que decía “Exit”, yo siempre que llegaba hasta ahí veía la puerta, con la pequeña ventana, y el letrero, siempre intentaba legar hasta ahí, pero siempre empezaba a correr, correr y correr hacia ella, algo me detenía, era no se una especie de aire, un aire frío, que al correr mas y mas, se metía dentro de mi, y de la nada caía en mitad del suelo, como que si me hubiese desmayado, sentía que caía lentamente, como que si me estuvieran filmando, y lo pusieran en cámara lenta, todo ocurría tan lentamente….., y eso no es todo, después de haber caído al piso, empezaba a sentir como que si me estuvieran jalando hacia abajo, sentía como miles de personas hablaban a mi alrededor, escuchaba miles de voces diferentes, miles de tonos de voz, acentos, diferentes, unos tonos de voz mas graves que otros, otros mas agudos, pero lo curioso era que todos hablaban de una tema en especial, todas la voces diferentes decían algo que tenia que ver con el incendio, de el 25 de Marzo, para ser exactos en el año 1942.
En ese incendio pasaron muchas cosas raras, primero, en tal incendio nunca se supo como se había producido, lo mas raro de todo, es que mucha gente de la cual estaba dentro del edificio no había podido salir de el, ya que no encontraban la salida, eso era raro, porque si se suponía que esa gente vivía allí, tenían que saber donde era la salida, otra cosas mas rara, fue…..yo en ese momento era periodista, y me había metido por un rincón, de la policía, para sacar los mejores fotos para la portada para el diario del día siguiente, ese momento era rarísimo, porque por afuera de la casa, la única imagen que podías sacar como conclusión de eso, era una casa quemándose poco a poco, y nada mas, pero cuando tome las fotos, de la parte de adentro de la casa, todo por adentro estaba muy normal, como que si nada estuviese pasando, la gente pasaba por los pasillos normal, de la nada sentí algo que me jalo hacia a dentro, de la nada estaba adentro, de la casa, no sabia como salir, lo único que recuerdo es haber escuchado una voz que me decía…”ve por el pasillo Nº 3….” Esto lo repetía cada dos segundo, con una voz confusa, pero no le hice caso….
Pero que tonto he sido ahora recodando todo, me digo porque nunca intente buscar tal pasillo, bueno lo intentare, después de una hora me veía buscando en una casa, una casa laberinto, busque creo que por mas de 3 horas, hasta que al fin llegue a un pasadizo, que decía en una puerta del fondo “pasadizo Nº 3…”, entonces yo desesperado corrí, corrí y corrí hacia el, y cuando llegue me di cuenta que era la misma puertita, con la ventana pequeña, y el mismo letrero de Exit que había visto en el otro pasillo, en eso o pude contenerme, y giré la manija de la puerta, y cuando abrí la puerta, no era ni mas ni menos que el otro pasillo, esto era rarísimo, una puerta que te llevaba al comienzo del otro pasadizo, el mismo pasadizo al que siempre había llegado, pero la única diferencia fue que esta vez había llegado por el otro lado, en eso vi al fondo de este pasillo, una puerta que nunca había visto, entonces corrí, corrí y corrí hasta donde estaba ella, había la puerta, y me di cuenta que toda mi vida en la casa laberinto había pasado al frente de la misma puerta, y nunca me había atrevido a abrirla, siempre me pasaba de largo pero esta vez dije, no, abrí la puerta y al fin salí, volví a ver el mundo, solo que lo veía de otra forma, mucho había cambiado en el, como que todas las personas de el estaban de edad mas mayor, de la nada vi un espejo tirado en el suelo, me vi frente a el, y me dije, “OH que viejo estoy”, de la nada corrí hacía lo que era mi casa, toque la puerta, y nada, entonces abrí mi ventana, entre por esta, y en eso sentí un dolor, un dolor muy fuerte….
De la nada me veía a mi mismo, echado sobre una cama, una cama mediana, exactamente era un ataúd, en medio velorio, después de todo logre salir de la casa del laberinto, pero no falto mucho y fallecí, ahora me veo dentro de un ataúd, debajo de dos toneladas de tierra….
Bueno eso es un poco la historia de mi vida…bueno exactamente mi vida no si no la vida de un fantasma que vive en mi casa, bueno fantasma, fantasma no, porque es en realidad un alma en pena...
Gabriel Ferrer García-Zapatero
